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El Rostro de María en la Iglesia Católica
María en las Sagradas Escrituras
La primera fuente de conocimiento sobre la Persona de la Madre del Señor son la Sagradas Escrituras. En ellas encontramos la presencia activa de la Virgen María, por ser la Madre de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre. Ella es digna Madre de Dios, porque creyó en la palabra del Señor antes de darse el milagro de la concepción virginal de su Divino Hijo, aceptó esta misión con entrega total y se dispuso llevar a los más necesitados a Aquel que lleva consigo.
![]() El ProtoevangelioYahveh Dios dijo a la serpiente: Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras tú acecharas su talón. Génesis: 3. 15. | ![]() La AnunciaciónEntrando el Ángel Gabriel donde Ella estaba le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.»». Lucas: 1. 28, 30 - 33. | ![]() La VisitaciónIsabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita túentre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Lucas: 1. 41 - 43. |
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![]() El NacimientoMientras José y María estaban en Belén, se le cumplieron a Ella los días del alumbramiento,y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento. Lucas: 2. 6 - 7. | ![]() La PresentaciónSimeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Este Niño está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.» Lucas: 2. 34 - 35. | ![]() La EpifaníaSe pusieron en camino, y la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Mateo: 2. 9 - 11. |
![]() La Sagrada Familia de NazaretMuerto Herodes, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y ponte en camino de la tierra de Israel; pues ya han muerto los que buscaban la vida del niño» Y fue a vivir en una ciudad llamada Nazaret; para que se cumpliese el oráculo de los profetas: Será llamado Nazareno. Mateo: 2. 19 - 21, 23. | ![]() El Niño Jesús en el TemploCuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.» El les dijo: «Y ¿por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debía estar en la casa de mi Padre?» Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Lucas: 2. 48 - 50. | ![]() Las Bodas de CanáComo faltaba el vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dijo a Jesús su madre: «No tienen vino.» Jesús le respondió: «¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora.» Dijo su madre a los sirvientes: Hagan lo que él les diga.» Juan: 2. 3 - 5. |
![]() La CrucifixiónJesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. Juan: 19. 26 - 27. | ![]() PentecostesPedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago, todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos. Hechos de los Apóstoles: 1. 13 - 15. | ![]() ApocalipsisUna gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; estaba encinta, y gritaba, estando de parto y con dolores de alumbramiento Apocalipsis: 12. 1 - 2. |
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